La diócesis de Bilbao acaba de cumplir 75 años desde su creación. A lo largo de su historia, las mujeres han participado de diferentes formas, como miembros de asociaciones laicales, y como participantes en todas las actividades de la iglesia: catequesis, caritas, pastoral de salud, pastoral penitenciaria, pastoral de juventud, etc. A partir de la década de los 80 del siglo XX, la diócesis inicia la segunda recepción del Concilio Vaticano II, celebrando la Asamblea Diocesana. Desde ese momento, conceptos como diocesaneidad y corresponsabilidad son claves en la historia de la diócesis. En esa Asamblea el 70% de participantes son mujeres y las conclusiones de la Asamblea han sido un activo importante en el devenir histórico de la diócesis. A partir de ahí, se opta por la formación del laicado y muchas mujeres inician programas formativos e incluso estudian teología. Algunas llegan a ostentar cargos de responsabilidad (delegaciones episcopales, dirección de organismos, celebraciones de las Asambleas dominicales en ausencia de presbítero, miembros activos de equipos ministeriales) pero siempre con una clave de desigualdad a la hora de tomar decisiones relevantes (distribución de recursos, capacidad ejecutiva, etc.). Desde 2019 se apuesta por reconocer la labor de mujeres en distintos ámbitos pastorales de la diócesis y aunque hay mucho recorrido, queda todavía un largo trecho hasta la igualdad.